Proyecto de Refotografía, San Juan Atitlán 2013-2015

Epílogo del fondo blanco y la inconclusión del tiempo.

Esta serie cumple en parte una función similar a los epílogos. No propone necesariamente la finalización del proyecto de fondo blanco, sino que es una especie de actualización de la historia del tiempo, del mundo, de un conjunto de rostros y miradas exhibidas en el horizonte que le pertenece a las tres décadas que ha durado este trabajo fotográfico. Durante todo este tiempo Chauche ha evitado elaborar una sociología de los sujetos en la cual estos se integren al paisaje de los relatos políticos convencionales. Por el contrario, el proyecto de fondo blanco, y especialmente este momento re-fotográfico, lleva a cabo una maniobra esencial que se adentra visceralmente en la psicología y la constitución misma del mundo de los interlocutores, mediante el aislamiento de los sujetos que quedan radicalmente inscritos en sus propios procesos evolutivos.

La re fotografía de Chauche devuelve la mirada en, por lo menos, dos sentidos. Primero, Chauche ha elaborado un trabajo fotográfico que dialoga con el método al que recurren los filósofos de los fenómenos, los fenomenólogos, ya que trata de encontrar aquello que se muestra a sí mismo y queda suspendido en una especie de transparencia. Es un método que no pretende limitar el lenguaje fotográfico a los confines culturales y sociales que constituyen al fotógrafo, sino, por el contrario, busca dejar que las imágenes hablen con su propia ética, sin pretensiones narrativas más allá de las posibilidades comunicacionales dadas los rostros y las miradas de los sujetos. Segundo, es un proyecto que cuestiona de forma directa la permanente tentación de proyectar en los sujetos aquello que el espectador quiere encontrar en la imagen, con lo que eventualmente de-construye los núcleos duros del deseo, propios de las grandes narrativas estéticas. Es un proyecto que interroga permanentemente: “¿qué es lo que quieres ver en la sobre-posición de estos rostros?” “¿qué esperan de ti tus pares cuando ves estos retratos?”

Por eso funciona como un epílogo de la inconclusión del tiempo, ya que en estos dos sentidos, el proyecto de las “re-fotografías” actualiza la noción de contemporaneidad, no tratando de representarla mediante una avispada disposición de objetos y formas “poco convencionales” que buscan enunciar un problema social determinado, sino mediante la elaboración de una política fotográfica propia, una política de la imposibilidad de acceder a lo que está detrás del rostro de “los otros”.

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Alejandro Flores
Anthropology Department
University of Texas at Austin


El Tiempo en Blanco

Mis series de fotografías con el fondo blanco constituyen un pilar vital de mi trabajo como fotógrafo. Desde 1986 he llevado conmigo este espacio por toda Guatemala. Un espacio particular que, por su misma naturaleza, es como un lienzo esencialmente vacío que cuando se combina con mi estilo particular de fotografiar personas, prepara la escena para los encuentros que ven ustedes presentados en esta exposición. Crea una situación en la que los sujetos se sienten cómodos siendo ellos mismos, lo que apareado con un estilo de fotografía documental tan transparente, proporcionando una apariencia de imparcialidad que permite al espectador apropiarse de la imagen, que se convierte en un encuentro personal cara a cara. Aún cuando la herramienta del fondo blanco es, en gran medida, un esfuerzo por descontextualizar al sujeto, vemos como un grupo de imágenes crea, no obstante, su propio contexto. Un espacio democrático donde el poder de la imagen reside solamente en lo que los individuos traen con ellos al fondo blanco, sin importar su edad, sexo, raza, cultura o situación económica.

Mientras este espacio blanco puede parecer tan común como una simple fotografía de identificación, funcionalmente inexpresiva, en mi caso el fondo sin contexto permite que la personalidad del individuo surja de este fondo a través de sus expresiones, de su situación, de la interpretación hiper-real del detalle y de la iluminación escultural. No obstante la uniformidad de este estilo de retratar, todas las imágenes pueden sentirse completamente únicas y aun así son parte de un todo mayor, de manera que cada imagen, aún siendo diferente, es equivalente, para ser quizás emparentada con cualquier número de imágenes del cuerpo de trabajo mas amplio, para anticipar pensamientos o conceptos que éstas parecen implicar. En las imágenes aquí exhibidas, aún el paso de un cuarto de siglo se vuelve invisible.

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Daniel Chauche 2016